white_wizard
23/01/2009, 13:18
Al leer esta nota me horrorise muchisimo, es increible como una persona en su afan de ser, creer, sentir o desarrollar, puede llegar a transmutar su psiquis y contagiarlo al resto.. es un ejemplo de que cada crrencias, cada paso quedamos, cada cosa que aprnedemos debe ir acompañada de un pensamiento racional y tratar siempre de hacer una vsión y una mirada critica a lo que nos esta pasando, creo que si esta mujer, hubiera hecho estos dos minutos de rasocinio necesario, no habria llegado a tal extremo...Les dejo la nota:
Por: VERóNICA ESPINOSA
GUANAJUATO, Gto., 22 de enero (apro).-
La juez penal de Pénjamo sentenció a ocho personas a purgar penas de entre 27 y 55 años de cárcel por el homicidio de dos menores, una de ellas una bebé de seis meses de edad, en diciembre de 2005.
Los sentenciados pretendían practicar un exorcismo a las niñas, inducidos por una mujer que dijo ser una virgen y que aseguraba que las niñas "estaban poseídas por el demonio".
Esto ocurrió a principios de diciembre del 2005 en la comunidad de El Calabozo, en el municipio de Pénjamo, donde varias familias vivían hacinadas en un par de chozas, prácticamente aislados.
Una de las mujeres de la familia, Amalia Pérez Hernández, les aseguró que tenía un don divino y que era la virgen de San Juan; a instancias de ésta, todos los adultos se encerraron durante tres días en una habitación, mientras mantuvieron a trece menores cautivos en otra.
Cuando la bebé de seis meses comenzó a llorar, Amalia argumentó que estaba poseída por el demonio y ordenó al resto de los adultos "sacárselo" a golpes, luego de lo cual la descuartizaron con una hoz y la metieron en un costal para abandonarla entre los rastrojos, cerca de las viviendas.
Enseguida, golpearon con piedras hasta provocarle la muerte a otra niña de 13 años.
Un vecino que se dio cuenta del encierro y que al acudir encontró los cuerpos, notificó a la dirección de Seguridad Pública Municipal.
Amalia Pérez fue recluida en el sanatorio psiquiátrico de San Pedro del Monte, en León. Posteriormente, fue sometida a proceso y sentenciada a 50 años de prisión.
En ese entonces, personal médico del sanatorio explicó que aparentemente los adultos fueron víctimas de un delirio colectivo inducido por Amalia, al que había contribuido el estado de marginación en que vivían las familias, su aislamiento y, posiblemente, una hierba que produce efectos alucinógenos y que fue encontrada en el lugar.
Los otros once menores fueron trasladados a diversas casas-hogar en Irapuato, bajo tutela del DIF de Pénjamo.
En sus primeros testimonios, los niños mayores contaron que Amalia pretendía "continuar los exorcismos". "Tú sigues", le dijo a uno de ellos.
Según informó la Procuraduría de Justicia del estado, derivada del proceso penal 232/2005 por homicidios en razón de parentesco, la sentencia del Juzgado Único Penal en Pénjamo condenó al patriarca José Pérez Durán y su hijo Reynaldo Pérez Hernández a 55 años de prisión.
Mientras que María Guadalupe Hernández González, Josefina Gutiérrez Gutiérrez, Hermenegilda Frausto López y los hermanos José Luis, María Guadalupe e Hilda Pérez Hernández recibieron una condena de 27 años de prisión.
A todos les fueron negados los beneficios de conmutación de la pena.
Fuente: PROCESO. COM.MX
Por: VERóNICA ESPINOSA
GUANAJUATO, Gto., 22 de enero (apro).-
La juez penal de Pénjamo sentenció a ocho personas a purgar penas de entre 27 y 55 años de cárcel por el homicidio de dos menores, una de ellas una bebé de seis meses de edad, en diciembre de 2005.
Los sentenciados pretendían practicar un exorcismo a las niñas, inducidos por una mujer que dijo ser una virgen y que aseguraba que las niñas "estaban poseídas por el demonio".
Esto ocurrió a principios de diciembre del 2005 en la comunidad de El Calabozo, en el municipio de Pénjamo, donde varias familias vivían hacinadas en un par de chozas, prácticamente aislados.
Una de las mujeres de la familia, Amalia Pérez Hernández, les aseguró que tenía un don divino y que era la virgen de San Juan; a instancias de ésta, todos los adultos se encerraron durante tres días en una habitación, mientras mantuvieron a trece menores cautivos en otra.
Cuando la bebé de seis meses comenzó a llorar, Amalia argumentó que estaba poseída por el demonio y ordenó al resto de los adultos "sacárselo" a golpes, luego de lo cual la descuartizaron con una hoz y la metieron en un costal para abandonarla entre los rastrojos, cerca de las viviendas.
Enseguida, golpearon con piedras hasta provocarle la muerte a otra niña de 13 años.
Un vecino que se dio cuenta del encierro y que al acudir encontró los cuerpos, notificó a la dirección de Seguridad Pública Municipal.
Amalia Pérez fue recluida en el sanatorio psiquiátrico de San Pedro del Monte, en León. Posteriormente, fue sometida a proceso y sentenciada a 50 años de prisión.
En ese entonces, personal médico del sanatorio explicó que aparentemente los adultos fueron víctimas de un delirio colectivo inducido por Amalia, al que había contribuido el estado de marginación en que vivían las familias, su aislamiento y, posiblemente, una hierba que produce efectos alucinógenos y que fue encontrada en el lugar.
Los otros once menores fueron trasladados a diversas casas-hogar en Irapuato, bajo tutela del DIF de Pénjamo.
En sus primeros testimonios, los niños mayores contaron que Amalia pretendía "continuar los exorcismos". "Tú sigues", le dijo a uno de ellos.
Según informó la Procuraduría de Justicia del estado, derivada del proceso penal 232/2005 por homicidios en razón de parentesco, la sentencia del Juzgado Único Penal en Pénjamo condenó al patriarca José Pérez Durán y su hijo Reynaldo Pérez Hernández a 55 años de prisión.
Mientras que María Guadalupe Hernández González, Josefina Gutiérrez Gutiérrez, Hermenegilda Frausto López y los hermanos José Luis, María Guadalupe e Hilda Pérez Hernández recibieron una condena de 27 años de prisión.
A todos les fueron negados los beneficios de conmutación de la pena.
Fuente: PROCESO. COM.MX