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Ver la versión completa : 11/2 Nuestra Señora De Lourdes



casandra
12-02-2009, 04:24
Virgen de Lourdes

Lugar: Lourdes, Francia
Año: 1858
Fiesta: 11 de febrero

la Virgen de Lourdes apareció por primera vez el 11 de febrero de 1858 en un pequeño pueblo de Lourdes, en las hermosas montañas de los Pirineos franceses ante una pequeña niña de 14 años llamada Bernardita Soubirous.


La historia de la aparición empieza cuando Bernardita, quien nació el 7 de enero de 1844, salió, junto a dos amigas, en búsqueda de leña en la Roca de Masabielle. Para ello, tenía que atravesar un pequeño río, pero como Bernardita sufría de asma, no podía meter los pies en agua fría, y las aguas de aquel riachuelo estaban muy heladas. Por eso ella se quedó a un lado del río, mientras las dos compañeras iban a buscar la leña.

Fue en ese momento, que Bernardita experimenta el encuentro con Nuestra Madre, experiencia que sellaría toda su vida, “sentí como un fuerte viento que me obligó a levantar la cabeza. Volví a mirar y vi que las ramas de espinas que rodeaban la gruta de la roca de Masabielle se estaban moviendo. En ese momento apareció en la gruta una bellísima Señora, tan hermosa, que cuando se le ha visto una vez, uno querría morirse con tal de lograr volverla a ver”.

“Ella venía toda vestida de blanco, con un cinturón azul, un rosario entre sus dedos y una rosa dorada en cada pie. Me saludó inclinando la cabeza. Yo, creyendo que estaba soñando, me restregué los ojos; pero levantando la vista vi de nuevo a la hermosa Señora que me sonreía y me hacía señas de que me acercara. Pero yo no me atrevía. No es que tuviera miedo, porque cuando uno tiene miedo huye, y yo me hubiera quedado allí mirándola toda la vida. Entonces se me ocurrió rezar y saqué el rosario. Me arrodillé. Vi que la Señora se santiguaba al mismo tiempo que yo lo hacía. Mientras iba pasando las cuentas de la camándula Ella escuchaba las Avemarías sin decir nada, pero pasando también por sus manos las cuentas del rosario. Y cuando yo decía el Gloria al Padre, Ella lo decía también, inclinando un poco la cabeza. Terminando el rosario, me sonrió otra vez y retrocediendo hacia las sombras de la gruta, desapareció”.

A los pocos día, la Virgen vuelve a aparecer ante Bernardita en la misma gruta. Sin embargo, al enterarse su madre se disgustó mucho creyendo que su hija estaba inventando cuentos –aunque la verdad es que Bernardita no decía mentiras–, al mismo tiempo algunos pensaban que se trataba de un alma del purgatorio, y a Bernardita le fue prohibido volver a la roca y a la gruta de Masabielle.

A pesar de la prohibición, muchos amigos de Bernardita le pedía que vuelva a la gruta; ante ello, su mamá le dijo que consultara con su padre. El señor Soubiruos, después de pensar y dudar, le permitió volver el 18 de febrero.

Esta vez, Bernardita fue acompañada por varias personas, que con rosarios y agua bendita esperaban aclarar y confirmar lo narrado. Al llegar todos los presentes comenzaron a rezar el rosario; es en ese momento que Nuestra Madre se aparece por tercera vez. Bernardita narra así esta aparición: “Cuando estábamos rezando el tercer misterio, la misma Señora vestida de blanco se hizo presente como la vez anterior. Yo exclamé: ‘Ahí está’. Pero los demás no la veían. Entonces una vecina me acercó el agua bendita y yo lancé unas gotas de dicha agua hacia la visión. La Señora se sonrió e hizo la señal de la cruz. Yo le dije: ‘Si vienes de parte de Dios, acércate’. Ella dio un paso hacia delante”.

Luego, la Virgen le dijo a Bernadette: “Ven aquí durante quince días seguidos”. La niña le prometió hacerlo y la Señora le expresó “Yo te prometo que serás muy feliz, no en este mundo, sino en el otro”.

Luego de este intenso momento que cubrió a todos los presentes, la noticia de las apariciones se corrió por toda el pueblo, y muchos acudían a la gruta creyendo en el suceso, aunque otros se burlaban.

Entre el 11 de febrero y el 16 de julio de 1858 hubo 18 apariciones. Éstas se caracterizaron por la sobriedad de las palabras de la Virgen, y por la aparición de una fuente de agua que brotó inesperadamente junto al lugar de las apariciones y que desde entonces es un lugar de referencia de innumerables milagros constatados por hombres de ciencia.

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http://www.mariavirgen.com.ar/apariciones/virgen_lourdes.htm

Demadestro
12-02-2009, 07:42
La aparción de la virgen María en la advocación de la medalla milagrosa en Paris inicia un ciclo de apariciones marianas modernas, de la cuales las mas famosas han sido Lourdes y Fátima y que en los últimos años se han multiplicado enormemente.
La iglesia católica no aprueba ni desaprueba oficialmente estas apariciones. Las contempla dentro de lo que se llama "opción doctrinal" que significa que podemos creer o no en ellas que no cometemos pecado, puesto que lo esencial para el crecimiento y avance espiritual está ya dicho por la biblia. Así que se puede ser perfectamente católico sin creer en tal o cual aparición, y por el contrario, una mentirilla, aún de las llamadas "blancas", me hace menos católico que no creer en una aparición mariana. Pues "no mentir" es un mandamiento.

No obstante, debido a que el mensaje de ciertas apariciones (no todas) esta en completo acuerdo con la doctrina de la iglesia, ésta accede a la construcción de templos o monumentos en los lugares de las apariciones, lo cual no es una aprobación directa sino más bien una oportunidad de aprovechar los mensajes marianos y la afluencia de devotos para predicar en esos lugares desde un inmueble adecuado a los ritos de la misa y demás necesidades pastorales.
Pero entendamos, en esencia, las apariciones Marianas vienen a "recordar" las enseñanzas biblicas y no contienen nada que contradiga a la biblia y a las doctrinas de la iglesia, ni aparecen con "revelaciones" nuevas sobre la verdad bíblica. Hay muchas apariciones que incluyen profecías, pero estas profecias no se pueden tomar al mismo nivel que la biblia, sino que son advertencias y llamadas a un cambio de vida y actitud y volver a los mandamientos y la conducta recta. Un ejemplo de esto es el famoso tercer secreto de Fátima del cual circulan infinidad de versiones, a cual más tremendista, por lo que no es una doctrina confiable en la cual creer y por la cual guiarnos. Sirve en cambio, para recapacitar sobre lo que ya hemos aprendido en la iglesia y ponerlo en práctica, que al fin y al cabo sería la obligación diaria de los creyentes sin necesidad de una aparición que lo esté recordando. Sin embargo, no hay aparición mariana que no dé frutos de conversión y en número incalculable, de manera que tienen una función importante para la iglesia.
Cuando hablo de doctrinas y que las apariciones marianas estan en conformidad con ellas me refiero exactamente a las enseñanzas y constitución de la iglesia, no a la conducta de sus miembros. Pues no son pocas veces (como en Garabandal) en que la virgen María nos recuerda la mala conducta de algunos y pide que sea enmendada.
Al estudiar comparativamente las apariciones marianas vemos que el mensaje es esencialmente el mismo: la necesidad de conversión y la puesta en práctica de los mandamientos para una vida recta ante Dios. Si bien las circunstancias y los detalles varían de aparición en aparición, estás guardan armonía y continuidad en el mensaje.
La aparición mariana que más me toca el corazón es la de Medjugorie, pues es actual y muy llena de mensajes de esperanza. La virgen María viene a presentarse como una llamada de amor y de conversión para el mundo entero, no sólo para los miembros de una iglesia en particular.

En el caso de Lourdes, la virgen María se declara "la inmaculada concepción", dogma que la iglesia había pronunciado unos años atrás y con el cual la virgen no se había presentado hasta entonces, mostrando su completa unidad con las enseñanzas de la iglesia, sin adelantarse a su veredicto.
Es muy importante discernir con sabiduría las apariciones, pues las hay y muchas, algunas con mensajes demasiado dudosos. Por eso lo mejor es escuchar todo y retener lo bueno. Recordemos que la virgen María no usurpa el lugar de Jesús en la salvación. Su mensaje es una predicación del evangelio. Y, en esencia, no es espiritualmente superior a la predicación que se hace durante la misa, pues se trata del mismo evangelio y del mismo salvador Jesús. De manera que no debemos creer que por ser sobrenatural la aparición es superior en revelación a la doctrina que ya enseña la iglesia. Una es espejo de la otra y el fin primordial de ambas es la salvación mediante el conocimiento del evangelio.

Lo emocionante y que lleva a la meditación es presenciar el interés de la virgen en la salvación de los hombres.

Saludos

cemu
12-02-2009, 10:33
Lo emocionante y que lleva a la meditación es presenciar el interés de la virgen en la salvación de los hombres.

Es que María nos tiene una paciencia de Santo, nos vive advirtiendo, nos dice que cambiemos, nos da su amor incondicional. Es amor puro.

Soy muy devota de la Virgen, en cualquiera de sus manifestaciones, porque en cada una de ellas, te deja un mensaje de amor. Te cuida como un hijo, te demuestra que todavía hay tiempo para un cambio, solo que lo tenemos que hacer nosotros. Aprendamos a escucharla, es uno de mis mayores deseos.

Saludos
Ceci

lucianna
12-02-2009, 13:37
gracias carlis, gracias mors por la info. justo ayer sali a caminar sin rumbo fijado jeje y sin querer llegue hasta donde esta la gruta de lourdes de mar del plata. no me acordaba de que era 11 de febrero y cuando me di cuenta ya estaba en la puerta, asi que entre. soy devota de la virgen, mucho, y creo tambien en ese mensaje de amor que te da en cada instante. ayer lo vi, lo vivi y lo senti, y sin querer me volvi a mi casa con una paz que hace mucho no sentia.

eli
12-02-2009, 16:34
La Historia - Lourdes, Francia

El 11 de febrero de 1858, Bernadette, una niña de catorce años, recogía leña en Massbielle, en las afueras de Lourdes, cuando acercándose a una gruta, una de viento la sorprendió y vio una nube dorada y a una Señora vestida de blanco, con sus pies descalzos cubiertos por dos rosas doradas, que parecían apoyarse sobre las ramas de un rosal, en su cintura tenia una ancha cinta azul, sus manos juntas estaban en posición de oración y llevaba un rosario.

Bernadette al principio se asusto, pero luego comenzó a rezar el rosario que siempre llevaba consigo, al mismo tiempo que la niña, la Señora pasaba las cuentas del suyo entre sus dedos, al finalizar, la Virgen María retrocedió hacia la Gruta y desapareció. Estas apariciones se repitieron 18 veces, hasta el día 16 de julio.

El 18 de febrero en la tercera aparición la Virgen le dijo a Bernadette: "Ven aquí durante quince días seguidos". La niña le prometió hacerlo y la Señora le expresó "Yo te prometo que serás muy feliz, no en este mundo, sino en el otro".

La noticia de las apariciones se corrió por toda la comarca, y muchos acudían a la gruta creyendo en el suceso, otros se burlaban.
Santa BernardetEn la novena aparición, el 25 de febrero, la Señora mando a Santa Bernadette a beber y lavarse los pies en el agua de una fuente, señalándole el fondo de la gruta. La niña no la encontró, pero obedeció la solicitud de la Virgen, y escarbó en el suelo, produciéndose el primer brote del milagroso manantial de Lourdes.

En las apariciones, la Señora exhortó a la niña a rogar por los pecadores, manifestó el deseo de que en el lugar sea erigida una capilla y mando a Bernadette a besar la tierra, como acto de penitencia para ella y para otros, el pueblo presente en el lugar también la imito y hasta el día de hoy, esta práctica continúa.

El 25 de marzo, a pedido del párroco del lugar, la niña pregunta a la Señora ¿Quien eres?, y ella le responde: "Yo soy la Inmaculada Concepción".

Luego Bernadette fue a contarle al sacerdote, y él quedo asombrado, pues era casi imposible que una jovencita analfabeta pudiese saber sobre el dogma de la Inmaculada Concepción, declarado por el Papa Pío IX en 1854.
En la aparición del día 5 de abril, la niña permanece en éxtasis, sin quemarse por la vela que se consume entre sus manos.

El 16 de julio de 1858, la Virgen María aparece por última vez y se despide de Bernadette.

En el lugar se comenzó a construirse un Santuario, el Papa Pío IX le dio el titulo de Basílica en 1874. Las apariciones fueron declaradas auténticas el 18 de Enero 1862.
Lourdes es uno de los lugares de mayor peregrinaje en el mundo, millones de personas acuden cada año y muchísimos enfermos han sido sanados en sus aguas milagrosas. La fiesta de Nuestra Señora de Lourdes se celebra el día de su primera aparición, el 11 de febrero.