joniporta
13/01/2010, 01:08
El poder sanador de la Meditacion
En las últimas décadas, la gente se ha dedicado a buscar formas de curar su cuerpo, su mente y su alma con el fin de vivir una vida más plena. Rápidamente, se ha extendido muchas técnicas nuevas en todas partes del mundo para ayudar a las personas a curarse a sí mismas física, mental, emocional y espiritualmente.
Varios métodos de medicina alternativa se han conocido para ayudar a que la gente tenga cuerpos saludables. Muchos procesos nuevos en el campo de la autoayuda y la transformación personal han ganado popularidad en lo concerniente a que la gente se sienta mejor emocional y mentalmente. También se han explorado muchos senderos con miras a contribuir en el desarrollo espiritual de las personas.
En el interior de cada persona hay una energía espiritual que tiene el poder de transformarnos en seres realizados. La técnica por la cual podemos encontrar este poder latente, es la meditación. Una vez tocados por este poder curativo proveniente de nuestro interior, experimentamos una transformación profunda, experimentamos la curación del cuerpo, la mente, el corazón y el alma.
http://zaragozaciudad.net/alternativa/upload/20090116160935-la-meditacion-zen.jpg
¿En qué consiste este poder terapéutico y cómo podemos entrar en contacto con él?
No nos referimos al poder curativo practicado por la gente que se llama a sí misma curandera y que sanan el cuerpo físico de otros, mediante la imposición de las manos o utilizando poderes psíquicos. Nos referimos a un poder con el cual curamos nuestro propio cuerpo, nuestra mente, nuestro corazón y nuestra alma al conectarnos con la corriente curativa que ya existe en nuestro interior. Mediante la meditación, podemos contactarnos con esta corriente y obtener numerosos beneficios: amor, felicidad, armonía, bienaventuranza, paz interna y externa, paz y equilibrio mental, calma, bienestar físico, incrementa la concentración, aumenta la productividad y eficiencia, mejora el rendimiento académico y laboral, reduce el estrés y la presión, desarrollamos mayor control de nuestros actos, apacigua la sed espiritual por Dios, encontramos respuestas a muchos misterio.
Posibles malos entendidos de la meditación
Hay varios posibles malos entendidos de lo que es la meditación: uno de ellos es pensar que la meditación es tan solo un tipo de relajación. Otro puede ser que la meditación es un estado de trance. Por otro lado a veces se piensa que la meditación es un agradable viaje lejos de la realidad o que la meditación es una forma de autohipnosis, incluso se afirma que la meditación es poner la mente en blanco.
Es cierto que la meditación es un antídoto poderoso contra la tensión, pero este beneficio es secundario y no su objetivo principal. La meditación así mismo no es un trance ni un estado hipnótico en el que se pone la mente en blanco. La meditación es una forma de conciencia más amplia en la que se eleva a nuevas alturas y no una forma de reducirla a un estado semiconsciente.
Otro error común acerca de la meditación es identificarla como una técnica en particular. Obviamente el igualar cualquiera de esas técnicas de meditación con la meditación en su totalidad significa adoptar un criterio restrictivo. La meditación es esencialmente un estado de ser, o más bien varios estados de ser y conciencia relacionados. No hay una forma de lograr este estado que sea la “correcta”. Aunque algunas técnicas de meditación resultan muy eficaces para ciertas personas, en ciertos niveles de su desarrollo, no se debería de identificar a la meditación con ninguna de estas específicas técnicas.
Las muchas técnicas de meditación budista pueden dividirse en dos grupos principales dentro de su propósito progresivo. Estas son las técnicas que se agrupan con el término Samatha, una palabra sánscrita que aproximadamente significa ‘paz’ o ‘tranquilidad’, y las técnicas que se agrupan con el término Vipassana o técnicas para alcanzar ‘visión clara’, ‘percatación’ o ‘discernimiento’.
http://1.bp.blogspot.com/_8HR-kHSJZmU/Saz4uvkwxCI/AAAAAAAAGBM/6ez3ZU5RTZU/s400/meditaci%C3%B3n.bmp
Sobre la Meditacion
Una de las cosas más importantes, aún para los estudiantes más sinceros, es la necesidad de darle tiempo a la meditación por la mañana o por la noche, la de aquietar la actividad exterior para que la Presencia Interior pueda surgir sin obstrucción.
Meditar significa realmente sentir la activa Presencia de Dios, por eso cuando se entra en meditación no debemos arrastrar con nosotros todas las perturbaciones que nos han atacado hasta el momento.
Hay que quitar conscientemente del sentimiento y de la atención todo aquello que pueda perturbar, pues es una actitud para sentir la Presencia de Dios y no para resolver todas las molestias.
Atraemos hacia nosotros aquello en lo que se medita, por lo cual vemos la importancia de meditar en aquello que nos eleva.
Se nos ha enseñado que meditar en un Maestro de Luz es atraer su Conciencia Maestra Ascendida enriqueciendo con Ella nuestra conciencia, nos unificamos con el Maestro y absorbemos sus cualidades y bendiciones particulares, así mismo si meditamos en nuestra Divina Presencia estaremos atrayendo Su Luz, Su Paz incorporando Su Perfección en Su templo humano.
La meditación requiere silencio externo e interno, quietud interna y externa, concentración para sostener el rayo de la atención en el objetivo de nuestra meditación y su práctica redundará en mentes más claras, ordenadas, abiertas e iluminadas; sentimientos más serenos, calmados, esto se reflejara en nuestros movimientos más armoniosos y aprenderemos a sostener el canal abierto a través del cual pueda fluir sin obstrucción la guía de lo superior, evitándonos el cometer nuevos errores. Es un camino muy directo hacia el auto-control.
La falta de meditación es realmente un freno en la evolución de los chelas, ya que debe siempre acompañar a la acción en forma equilibrada.
Si meditamos en todo lo que es Luz, atraemos esa Luz a nuestras vidas y mundos; de igual forma si meditamos en los tan llamados problemas estamos permitiendo que crezcan y el sentido común nos dirá que es lo que nos conviene hacer.
Meditar no es pedir, orar o demandar, es abrirse a recibir, es soltar lo humano en busca de lo Divino, es buscar el contacto con Dios y Sus mensajeros, es abrir la copa de la conciencia para que sea llenada con lo que lo humano necesite para caminar de regreso al Hogar, es forjar el sendero que nos conecte en ” línea directa” con la Fuente de toda solución y bienestar.
Aprender a hacer de esto una disciplina es nuestro entrenamiento, hasta que disfrutemos de este íntimo encuentro con nuestro Verdadero Ser.
Afirmación sugerida:
“Yo Soy, lo que Yo Soy, junto a mi Divina Presencia”.
Un Saludo,y que disfruten del material. ;)
En las últimas décadas, la gente se ha dedicado a buscar formas de curar su cuerpo, su mente y su alma con el fin de vivir una vida más plena. Rápidamente, se ha extendido muchas técnicas nuevas en todas partes del mundo para ayudar a las personas a curarse a sí mismas física, mental, emocional y espiritualmente.
Varios métodos de medicina alternativa se han conocido para ayudar a que la gente tenga cuerpos saludables. Muchos procesos nuevos en el campo de la autoayuda y la transformación personal han ganado popularidad en lo concerniente a que la gente se sienta mejor emocional y mentalmente. También se han explorado muchos senderos con miras a contribuir en el desarrollo espiritual de las personas.
En el interior de cada persona hay una energía espiritual que tiene el poder de transformarnos en seres realizados. La técnica por la cual podemos encontrar este poder latente, es la meditación. Una vez tocados por este poder curativo proveniente de nuestro interior, experimentamos una transformación profunda, experimentamos la curación del cuerpo, la mente, el corazón y el alma.
http://zaragozaciudad.net/alternativa/upload/20090116160935-la-meditacion-zen.jpg
¿En qué consiste este poder terapéutico y cómo podemos entrar en contacto con él?
No nos referimos al poder curativo practicado por la gente que se llama a sí misma curandera y que sanan el cuerpo físico de otros, mediante la imposición de las manos o utilizando poderes psíquicos. Nos referimos a un poder con el cual curamos nuestro propio cuerpo, nuestra mente, nuestro corazón y nuestra alma al conectarnos con la corriente curativa que ya existe en nuestro interior. Mediante la meditación, podemos contactarnos con esta corriente y obtener numerosos beneficios: amor, felicidad, armonía, bienaventuranza, paz interna y externa, paz y equilibrio mental, calma, bienestar físico, incrementa la concentración, aumenta la productividad y eficiencia, mejora el rendimiento académico y laboral, reduce el estrés y la presión, desarrollamos mayor control de nuestros actos, apacigua la sed espiritual por Dios, encontramos respuestas a muchos misterio.
Posibles malos entendidos de la meditación
Hay varios posibles malos entendidos de lo que es la meditación: uno de ellos es pensar que la meditación es tan solo un tipo de relajación. Otro puede ser que la meditación es un estado de trance. Por otro lado a veces se piensa que la meditación es un agradable viaje lejos de la realidad o que la meditación es una forma de autohipnosis, incluso se afirma que la meditación es poner la mente en blanco.
Es cierto que la meditación es un antídoto poderoso contra la tensión, pero este beneficio es secundario y no su objetivo principal. La meditación así mismo no es un trance ni un estado hipnótico en el que se pone la mente en blanco. La meditación es una forma de conciencia más amplia en la que se eleva a nuevas alturas y no una forma de reducirla a un estado semiconsciente.
Otro error común acerca de la meditación es identificarla como una técnica en particular. Obviamente el igualar cualquiera de esas técnicas de meditación con la meditación en su totalidad significa adoptar un criterio restrictivo. La meditación es esencialmente un estado de ser, o más bien varios estados de ser y conciencia relacionados. No hay una forma de lograr este estado que sea la “correcta”. Aunque algunas técnicas de meditación resultan muy eficaces para ciertas personas, en ciertos niveles de su desarrollo, no se debería de identificar a la meditación con ninguna de estas específicas técnicas.
Las muchas técnicas de meditación budista pueden dividirse en dos grupos principales dentro de su propósito progresivo. Estas son las técnicas que se agrupan con el término Samatha, una palabra sánscrita que aproximadamente significa ‘paz’ o ‘tranquilidad’, y las técnicas que se agrupan con el término Vipassana o técnicas para alcanzar ‘visión clara’, ‘percatación’ o ‘discernimiento’.
http://1.bp.blogspot.com/_8HR-kHSJZmU/Saz4uvkwxCI/AAAAAAAAGBM/6ez3ZU5RTZU/s400/meditaci%C3%B3n.bmp
Sobre la Meditacion
Una de las cosas más importantes, aún para los estudiantes más sinceros, es la necesidad de darle tiempo a la meditación por la mañana o por la noche, la de aquietar la actividad exterior para que la Presencia Interior pueda surgir sin obstrucción.
Meditar significa realmente sentir la activa Presencia de Dios, por eso cuando se entra en meditación no debemos arrastrar con nosotros todas las perturbaciones que nos han atacado hasta el momento.
Hay que quitar conscientemente del sentimiento y de la atención todo aquello que pueda perturbar, pues es una actitud para sentir la Presencia de Dios y no para resolver todas las molestias.
Atraemos hacia nosotros aquello en lo que se medita, por lo cual vemos la importancia de meditar en aquello que nos eleva.
Se nos ha enseñado que meditar en un Maestro de Luz es atraer su Conciencia Maestra Ascendida enriqueciendo con Ella nuestra conciencia, nos unificamos con el Maestro y absorbemos sus cualidades y bendiciones particulares, así mismo si meditamos en nuestra Divina Presencia estaremos atrayendo Su Luz, Su Paz incorporando Su Perfección en Su templo humano.
La meditación requiere silencio externo e interno, quietud interna y externa, concentración para sostener el rayo de la atención en el objetivo de nuestra meditación y su práctica redundará en mentes más claras, ordenadas, abiertas e iluminadas; sentimientos más serenos, calmados, esto se reflejara en nuestros movimientos más armoniosos y aprenderemos a sostener el canal abierto a través del cual pueda fluir sin obstrucción la guía de lo superior, evitándonos el cometer nuevos errores. Es un camino muy directo hacia el auto-control.
La falta de meditación es realmente un freno en la evolución de los chelas, ya que debe siempre acompañar a la acción en forma equilibrada.
Si meditamos en todo lo que es Luz, atraemos esa Luz a nuestras vidas y mundos; de igual forma si meditamos en los tan llamados problemas estamos permitiendo que crezcan y el sentido común nos dirá que es lo que nos conviene hacer.
Meditar no es pedir, orar o demandar, es abrirse a recibir, es soltar lo humano en busca de lo Divino, es buscar el contacto con Dios y Sus mensajeros, es abrir la copa de la conciencia para que sea llenada con lo que lo humano necesite para caminar de regreso al Hogar, es forjar el sendero que nos conecte en ” línea directa” con la Fuente de toda solución y bienestar.
Aprender a hacer de esto una disciplina es nuestro entrenamiento, hasta que disfrutemos de este íntimo encuentro con nuestro Verdadero Ser.
Afirmación sugerida:
“Yo Soy, lo que Yo Soy, junto a mi Divina Presencia”.
Un Saludo,y que disfruten del material. ;)