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Ver la versión completa : Los Aquelarres



mojo1975
05-02-2010, 02:04
Los inicios del aquelarre, el sacrificio satánico, sigue siendo un misterio. El aquelarre por definición, es una asamblea de demonios y sus satélites brujos y brujas, para dedicarse a prácticas satánicas y orgías infernales.

Aquelarre es una voz vascuence de aquer, macho cabrío y larre, prado. Prado del macho cabrío.

En las inmediaciones de Zugarramurdi, pueblo de Navarra, fronterizo con Francia, alzase la montaña de Aquellare. Los sencillos habitantes de aquellas comarcas vienen transmitiendo de generación en generación una sencilla leyenda tan conmovedora como original y poética, que describe con episodios llenos de interés, un conventículo de brujas allí celebrado bajo la presidencia de un macho cabrío, transfiguración del demonio y objeto del temor de aquellas supersticiosas gentes.

He aquí la leyenda:

«Dos niños huérfanos, sencillo y humilde el menor; un tanto orgulloso,

audaz y duro por el sufrimiento el otro, cantores ambos de las hazañas de los guerreros vascos o de los amores de los pastorcillos, pues no tenían otro modo de ganarse la vida, perdiéronse al oscurecerse un día de otoño por causa de la niebla en aquellas tristes soledades. Fatigado el menor de los hermanos, propuso al otro descansar junto a un peñasco; pero el mayor rechazó la propuesta y le abandonó prosiguiendo la marcha. Al verse solo, encomendóse a Dios el pequeñuelo, y refugiándose en el tronco de un árbol que se hallaba en el centro de la pradera, se durmió protegido así de los fríos. A medianoche, los gritos de una multitud de brujas que esperaban la llegada del demonio, le despertaron. Mostróse el diablo en figura de macho cabrío, recibió la adoración de las brujas y oyó a éstas relatar sus fechorías. Por este medio, el niño que en el árbol se ocultaba, averiguó que una de las mujeres que allí concurrían, era la causa de la enfermedad que padecía la hija única de un duque a la sazón reinante en un estado de la península italiana, y supo también que la muerte de la joven era cosa segura en muy corto plazo de tiempo si no daban muerte a un sapo escondido en los jardines del palacio ducal. Tranquilo el pequeño, luego que desaparecieron las brujas, tomó la dirección de los estados del duque; llegó allá contó su increíble historia y era cierto que su adorada hija padecía una extrañísima enfermedad que la tenía postergada en el lecho desde hacía tiempo y que todos los médicos habían pronosticado su muerte inmediata. Buscó en los jardines el sapo; lo encontró y lo hizo matar. La enfermita una vez curada se transformó en una hermosa joven que agradecida casó con su salvador.

El hermano mayor, al tiempo conoció la historia de su hermano y su elevación en el orden social y económico y tuvo envidia. Quiso repetir la historia de su hermano y una noche se adentró por las montañas buscó el lugar que le había descrito y encontró el prado, en él estaba el árbol, se metió en él y aguardó a que llegara la noche y con ella el fantasmagórico espectáculo. Quería descubrir otro secreto que pudiera también proporcionarle a él fortuna. Pero, he aquí, que cuando llegó el demonio, mandó éste registrar el árbol, sorprendiendo así al muchacho oculto. Las brujas lo atraparon y le precipitaron por un barranco distante a media legua de aquel paraje.

Desde entonces, la montaña lleva el nombre de Aquellare».



El aquelarre se celebra en un cruce salvaje y desértico cerca de un lago o no. El lugar en que se celebra esta asamblea es víctima de maleficio y allí no vuelve nunca más a crecer la hierba.

Normalmente el aquelarre se convoca las noches del miércoles al jueves o del viernes al sábado.

- Cuando llega el aquelarre, el primer deber es rendir culto al diablo. Satanás está sentado en un trono infernal; normalmente toma la forma de macho cabrío con tres cuernos, uno de los cuales el del centro desprende una luz que ilumina la asamblea. Lleva una corona negra, tiene el pelo rizado, el rostro pálido, los ojos redondos, grandes, muy abiertos, encendidos y horribles, una barba de cabra, las manos como las de un hombre, los pies como patas de oca, la cola larga como la de un asno; la voz espantosa y sin ningún tono y lleva bajo la cola el rostro de un hombre negro, rostro que besan todos los brujos que asisten al aquelarre: esto es lo que se llama rendir culto a Satanás. Luego se sientan para el banquete que 5eria a base de sapos, carne de ahorcado y de bebé que no estuviera bautizado y otros mil horrores.

Durante la comida se cantan canciones espantosas; y después de haber comido se levantan de la mesa, adoran al gran señor y después bailan en corro, con un gato colgado a la espalda. Más tarde dan cuenta de los daños acusados y los que no han causado bastantes males reciben un castigo. Una maga celebra misa al diablo para quien quiera oírla. En otra parte tienen lugar vergonzosos apareamientos. Estas diversiones duran hasta que canta el gallo. En cuanto se oye el canto del gallo, todo tiene que desaparecer.

El aquelarre se celebra, dicen los cabalistas, cuando los sabios reúnen a los gnomos para que se casen con las hijas de los hombres. El gran Orfeo fue el primero que convocó a estos pueblos subterráneos. En la primera ocasión Shabbath, el gnomo más anciano contrajo matrimonio con una mujer. De Shabbath deriva el nombre dado también a estas asambleas.

En el caso de la posesión histórica de Louviers, Madeleine Bavan hermana tornera del convento de esta ciudad, confesó cosas sumamente curiosas sobre el aquelarre. Explicó que una vez que estaba en Rouen, en casa de una costurera, un mago la llevó al aquelarre donde la casaron con Dagon, diablo del infierno; dijo que Picard la elevó a la dignidad de princesa del aquelarre cuando ella prometió embrujar a toda la comunidad; y que ella compuso maleficios sirviéndose de sagradas formas consagradas; confesó también que, cuando estuvo enferma, Picard le hizo firmar un pacto en el libro mágico; que en el aquelarre presenció el parto de cuatro brujas y que ella misma había participado en la tarea de degollar y comer a esas criaturas; que el Jueves Santo celebraron la Santa Cena comiéndose a un niño, y que en la noche de Viernes Santo, Picard agujereó una sagrada forma en el centro y que brotó sangre. Añadió a estas confesiones ante el parlamento de Rouen que David, el director del convento, era mago; que había entregado a Picard un cofrecito lleno de hechizos y que le había delegado todos sus poderes diabólicos. También dijo que en el aquelarre hacían la procesión y que el diablo, mitad hombre, mitad chivo, asistía a estas ceremonias execrables y que sobre el altar estaban encendidas unas velas negras.

Para llegar al lugar donde se celebra el aquelarre, los brujos o brujas lo hacen mediante la escoba mágica que les transportaba por los aires. Además tenían que cuidar de untarse las orejas, el cuello, las axilas, las pantorrillas y la planta de los pies de un ungüento. Esta receta nos ha llegado gracias a la magnífica obra del abab de Migne:


Grasa humana .................................100 gr.

Haschisch superior.......................... 5 gr.

Flor de cáñamo .................................medio puñado

Flor de amapola ................................medio puñado

Raíz de eléboro pulverizada .............un pellizco

Grano de girasol triturado ..............un pellizco



Otra receta muy peligrosa figura en el Electuario Satánico y también es de uso doméstico:

Aenanthol..... .................................................. .......... 50 gr.

Extracto de opio.............................................. ........... 3 gr.

Betel............................................. .............................. 30 gr.

Quinquefolio...................................... ........................ 6 gr.

Beleño............................................ ........................... 15 gr.

Cicuta............................................ ............................ 15 gr.

Cáñamo indio............................................. ............ 250 gr.

Cantárida......................................... ............................ 5 gr.

Goma adragante y azúcar en polvo para unir la

pomada.

Otro ungüento para poder volar al Shabbath es el que se fabrica con el llamado sortilegio del hueso de la cabeza de un gato negro. Para obtenerlo le pone a hervir un caldero de agua con leña de sauce y cuando vaya a romper el hervor se mete dentro de ella un gato negro, al que se ha encerrado en un saco o una cesta de mimbre. Se le deja cocer hasta que los huesos se separan de la carne. Entonces se sacan todos los huesos con un paño negro de hilo y el brujo que realiza este sortilegio se coloca delante de un espejo, metiéndose hueso por hueso en la boca hasta que desaparezca la imagen del espejo. Con esto se consigue ya el don de la invisibilidad, pero para poder trasladarse a otro lugar, sin ser visto, basta con meter el hueso en la boca y exclamar:

-Por Astaroth y Lucifer quiero irme sin que nadie me pueda ver. Y con la ayuda de Belial, también he de poder volar.

Sin embargo, para que el embrujo sea más eficaz en lo referente al vuelo, se aconseja que tales huesos se mezclen con sebo de carnero negro, fundido y cocido con dientes de perro. El producto así conseguido es el que se usará para untar el cuerpo, aunque por lo general baste con untar los pies, las manos, las axilas; el pecho y el ombligo.

Al macho cabrío que preside el aquelarre los brujos le llaman LEONARDO. Leonardo es un demonio de primera categoría, gran señor de los aquelarres, jefe de los demonios subalternos, inspector general de la brujería de la magia negra y de los brujos.

A veces los brujos tienen que desnudarse, bailar y lanzar gritos de alegría y de alabanzas a Satanás. Espíritus invisibles emiten música infernal. A veces los brujos llevan al aquelarre, a la fuerza o de agrado chicas jóvenes que quieran iniciar. La ceremonia maldita es espantosa. La novicia se casa con Satanás que le aplicará el signo secreto que llevan todos los brujos. En ese momento, muchas veces el aquelarre es altamente erótico. Lucifer se dedica a un baile obsceno, escoge a una joven y la recién iniciada y las posee ultrajosamente, según la tradición que viene de Gomorra, y mantuvieron las hijas de Loth después de la destrucción de la ciudad maldita.

http://www.mimundogotico.es/satanismo8.htm