Siempre hemos asociado al lejano Oeste y a su conquista con un mundo de hombres, donde la mujer no era sino mera comparsa, acompañante del sufrido ganadero y fiel esposa que se encargaba de cuidar de la casa.
Incluso se nos vendió (sí, porque admitámoslo, la imagen que tenemos de la conquista del Oeste es la que nos han vendido en tantas películas) a las mujeres yendo en caravana todas juntas para repoblar poblados a cambio de un puñado de dólares. Es cierto que aquello pasó en el año 1849 y que cien mujeres de Nueva York cruzaron el país en caravana, pero nadie ha resaltado el importante papel que tuvieron que jugar en aquel momento de la historia americana. Porque si los hombres tuvieron que lidiar con los difíciles momentos que se les presentaban, también ellas tuvieron que hacerlo en condiciones hostiles, y en muchos casos, sus nombres también formaron parte de la historia del país. Ella no sólo fueron amas de casas, también fueron enfermeras, granjeras e incluso marchantes de caballos, con el agravante de que además vivían en una sociedad machista. Tanto fue así, que la primera mujer ahorcada por robar ganado, realmente era inocente, pues las 60 reses que le acusaron de robar, realmente se demostró después que eran suyas, pero nadie quiso creerla y acabaron por decidir que las había robado.
como en el caso de los hombres, también podemos hablar de forajidas de leyendas, y de mujeres que se granjearon un nombre por su lucha y constancia.
Curiosamente, entre las primeras, algunas fueron exculpadas solamente por ser mujeres, pero otras fueron duramente castigadas. Entre éstas últimas una que se hizo un nombre importante como bandida fue Pearl Hart, conocida por asaltar trenes a finales del siglo XIX. Cuando la apresaron por primera vez, consiguió escapar de la prisión de Tucson, y continuó con sus actividades delictivas. Finalmente fue capturada nuevamente y encerrada durante cinco años.
Tanto o más conocida fue Belle Starr en cuya casa se ocultó Jesse James. De ella sólo se conocen leyendas, no hechos ciertos, pues se la relacionó con varios actos delincuentes, como varios asaltos a diligencias. Finalmente, en su último matrimonio con el indio cherokee Sam Starr, fue detenida por robo de caballos. Desde entonces se la conoció como la reina bandida o la Jesse James femenina. Acabaría muriendo de un tiro en la espalda, presuntamente por su propio hijo. Su nombre acabó siendo tan famoso después de muerte que aún hoy día se la recuerda en muchas canciones de country.
Ellen Cashman, propietaria de una pensión en la Columbia Britanica,organizó una expedición para rescatar a unos mineros atrapados por una tormenta de nieve. Tal era la dificultad que ni siquiera el Ejército quiso intervenir. Finalmente, Nellie, como era conocida, y a pesar de las durísimas condiciones atmosféricas a las que se enfrentó, logró salvar a 75 mineros. Desde entonces la conocieron como el Ángel de Tombstone.

Annie Oakley
Annie Oakley fue una de las más famosas; tanto que incluso acabó en el famoso espectáculo de Buffalo Bill que, al más puro estilo circense, recorrió el mundo dando a conocer la forma de vida americana del “lejano Oeste”. Annie era conocida por su puntería e incluso Toro Sentado le puso un sobrenombre: Little Sure Shot (pequeño tiro seguro). Su nombre se paseó por los carteles de Roma, Barcelona, Munich, Venecia e incluso actuó en la Exposición Universal de París.
Ahora bien, el perfecto ejemplo de la mujer bravía del Oeste, de la indomable, es Calamity Jane, a la que hemos podido ver en algunos western. Martha Jane Canary-Burke, Calamity Jane, era una experta con el revólver y con las cartas, sirvió como exploradora para el general Custer y fue la primera mujer en trabajar en algunos lugares que eran exclusivos para hombres, como en la compañía ferroviaria Union Pacific. Tan indomable y revolucionaria fue Calamity Jane que no dudó en travestirse para participar en expediciones. Acabaría, como Anie Oakley, en el Salvaje Oeste de Buffalo Bill.

Calamity Jane
No podemos acabar este artículo sin hacer una mención a aquellas mujeres que fueron secuestradas por las tribus indias, como el caso de Olive Oatman, capturada por los yavapais y vendida a los mohaves. Pero también el caso contrario, el de las indígenas que hubieron de convivir con “el hombre blanco”. Tal fue el caso de Sacagawea, intérprete shoshone del ejército norteamericano, quien fue capaz, ella sóla, de rescatar todas las provisiones de una expedición que se habían perdido mientras remontaban el curso de un río. Aquel río años después sería bautizado con el nombre de Sacagawea en su honor. Ella es ahora tan famosa en Estados Unidos que incluso su personaje ha salido en la serie de los Simpsons y hasta existe una moneda de un dólar que lleva su imagen.
fuente//SobreHistoria.com