Un equipo internacional en el que participa un instituto de la Universidad Politécnica y del CSIC identifica la mutación genética que podría explicar la formación de tréboles de cuatro hojas.


Tener un trébol de cuatro hojas pronto puede dejar de ser una cuestión de suerte, ya que un equipo internacional con participación valenciana ha identificado un gen, el PALM1, cuya mutación podría explicar la formación de las rarísimas hojas de trébol compuestas por cuatro foliolos de las que se dice que sólo existen una por cada 10.000. Los investigadores han descubierto que este "gen de la buena suerte", al mutar, hace que la especie leguminosa Medicago truncatula, pariente cercana del trébol (género Trifolium) y la alfalfa (Medicago sativa), genere hojas compuestas por cinco foliolos en lugar de tres.


En este estudio, dirigido desde la Noble Foundation de Oklahoma (EE UU) por el científico chino Rugin Chen, ha participado un equipo del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (Ibmcp) de Valencia, un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Politécnica, encabezado por Francisco Madueño. El tercer grupo implicado en el hallazgo es el que lidera el investigador francés Pascal Ratet en el Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS), el CSIC galo.


Entender cómo se forma la hoja
Madueño, cuya aportación al estudio ha consistido en "ayudar a establecer los patrones de expresión del gen implicado en la mutación", destaca que el interés de la investigación "radica en entender cómo se construyen las hojas compuestas de las leguminosas, sentando las bases para poder controlar este proceso en especies de interés agronómico".


Así, el científico de la UPV cita el ejemplo del guisante (Pisum sativum), "un primo hermano de la "Medicago"", que presenta hojas compuestas con foliolos muy grandes. "Si se pudieran simplificar estas hojas se reduciría el peligro del encamado, que es que el tallo se doble por el excesivo peso de la planta y se pudran los guisantes al contacto con el suelo", añade.


Diseño de tréboles a la carta
El investigador valenciano, no obstante, matiza que la mutación lo que hace es que "todas las hojas de la "Medicago truncatula"tengan cinco foliolos en vez de tres", cosa que no sucede en el trébol, donde, por lo general, no pasa de hallarse una hoja con cuatro foliolos en una sola planta. Eso sí, Madueño, se decanta por pensar que el proceso descubierto "está relacionado con el de los tréboles". En este sentido, añade que si se verifica que el mecanismo "es el mismo, probablemente si se podrían diseñar tréboles de cuatro hojas" a la carta.


O sea, que aunque se pierda el romanticismo de encontrarse por casualidad con este amuleto verde, tal vez no se tarde mucho en poder comprarlo en tiendas y supermercados si se profundiza en la vía abierta por este estudio publicado por la revista de la Academia Nacional de Ciencias de EE UU.

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