Aparición” provoca accidente carretero

Gustavo manejaba aquella noche. Regresaba a su casa después de haber trasladado a unos enfermos hasta una clínica de la capital y estaba cansado pero contento de termina la jornada, además le agradaba viajar con su compañero Juan Pablo, que en ese momento dormitaba junto a él en la camioneta.
El viaje fue largo, pero como empleado del gobierno disfrutaba también de algunos privilegios, y pronto estaría de vuelta en su pueblo. La compañía del somnoliento Juan Pablo lo tranquilizaba en medio del tétrico paisaje que, le presentaba esa noche una carretera angosta, oscura y flanqueada por la espesa vegetación de la región huasteca.

A pesar de la ansiedad por llegar a su casa, manejaba tranquilo y tomando todas las precauciones adquiridas durante sus largos años de experiencia como chofer, y platicaba con su adormilado compañero de esas experiencias en la carretera: de cómo salvó milagrosamente la vida una vez y de cuando ayudó a un famoso político con sus rudimentos de mecánica. Recordaba y le hablaba a Juan Pablo, y éste último le contestaba en susurros o mascullaba frases ininteligibles.

Acababa de pasar la media noche de ese miércoles, no hacia frío ni calor y su conversación forzada al monólogo pareció de pronto cambiar con la intención de Juan Pablo de hacer algún comentario. Gustavo notó que su amigo se incorporaba para decirle algo, cuando apareció en medio de la carretera, la blanca silueta de una mujer.
Gustavo aplicó los frenos y giro el volante para no atropellar a aquella figura, giró derrapando las llantas hacia un costado, y término estrellándose en la ladera rocosa de un cerro, amortiguado por ramas y matorrales, solo se golpeó la cabeza con el parabrisas, mientras veía como se evaporaba ante sus ojos la pálida figura de mujer que ocasionó ese accidente.






Investigación del caso: Ghost.jpg