La Alta Magia "tradicional" se encuadraba dentro de la religión, de manera que el practicante se ubicaba como un puente vivo entre el mundo material y el espiritual. Al ser solo un mediador se suponía que sus acciones no se desviaban del los designios divinos y se encontraban en armonía. Por el contrario, la Magia Moderna, se divorcia en gran parte del marco religioso , esto da como resultado que algunos de los practicantes sientan que han adquirido poderes
sobrehumanos lo que conduce una exaltación del ego, este es el peligro "vivo" en la práctica de la magia, a la cuál se le conoce tradicionalmente como “vía seca”.
"A mayor distancia entre el mago y la práctica tradicional, más deberá éste de depender del esfuerzo de su voluntad, para intentar controlar y dirigir las fuerza elementales, en vez de confiar en las benéficas energías espirituales".
En otras palabras entramos en la discusión de “hágase tu voluntad” contra el “hágase mi voluntad”.
"Los magos más grandes piensan de sí mismos que no son más que hilos conductores para la energía de vida, cristales de una ventana a través de los cuales la luz de la sabiduría dentro de la casa de la personalidad fluye adelante en el mundo objetivo."
El verdadero mago debe ser el cúspide de la compasión y de la humildad. Desde el triunfo del pensamiento aristotélico racionalista en el renacimiento, la mente occidental ha rechazado los reinos celestiales o angelicales y por lo tanto ha morado en el reino, de la psique.
"Aquí encontramos la explicación del porque de la atracción moderna hacia los fenómenos paranormales, y a las formas extrañas de ' espiritualidad '”, llega a ser evidente que una vez cortados los vínculos que nos unen a las tradiciones, el Mago debe sustituir aquello que ha perdido (contacto espiritual) aunque su afán da como resultado solo una simulación en la que él se erige como el centro de su universo personal.
La magia ceremonial moderna se ha descrito como la vía seca, pero el mago moderno puede extraviarse por una exaltación del ego.
La Masonería se ha descrito como "vía mojada". En ella se le dan al iniciado las llaves (símbolos), pero no se hace hincapié en que los símbolos abren puertas o sugiere ninguna indicación de que deben ser utilizadas con éste propósito.
A través del simbolismo tal y como se presenta en el marco de la Masonería, el despertar de la espiritualidad ocurre a menudo de una forma pasiva. Así, no hay posibilidad de exceder el estado de preparación del iniciado que ha de ser despertado. Tradicionalmente se enfatiza que el iniciado Masón, cultive la humildad y la actitud de servicio a otros, de ésta manera es menos probable que a través de la "vía mojada" se den los problemas de exaltación del ego. Personalmente, el ingresar a una logia parecía una forma razonable de acercarse al estudio hermético. Después de todo, los iniciadores de escuelas de ocultismo desde el siglo XVII habían sido dilectos masones .
Después de asimilar mi primer contacto con el simbolismo masónico, me intrigaba el momento en que me sería revelado el ritual maestro que habría de integrar todas las claves que me habían sido transmitidas.
Pasaba el tiempo y pensaba que debía ser paciente esperando un aumento de grado, sin embargo, un día entendí que la meta era el camino, y que al transitarlo, y casi sino percatarme, la luz de esa noble institución había alumbrado mi entendimiento.
La condición de Masón no impide la práctica ocultista, la matiza aportándonos la conciencia de que somos parte del universo y por tanto debemos estar en armonía con la fuente primordial que se manifiesta através de la vida en todas sus formas

Saludos

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