Si bien es cierto, la mayoría de los estudiosos de los Crop Circles coincide en señalar la década de los 70 como el “inicio” del fenómeno —primordialmente en campos de Australia e Inglaterra— tampoco son pocos los investigadores que aseguran hallar un antecedente del enigma en relatos antiguos y testimonios que se remontan cientos de años atrás. Desde luego, parece una exageración, pero lo cierto es que ya en el Siglo XVII existía un grabado que aludía al enigma de los círculos: el “demonio de segar”, una entidad que aparecía en el sembrado y realizaba las misteriosas figuras.
La polémica representación de aquel ser, realizando él mismo los círculos, se halla contenida en un panfleto que apareció en estados en que el agricultor expresaba su preferencia por tener “al mismo diablo” segando la cosecha antes que pagar el salario que su segador exigía por su trabajo (!). Como fuere, hay diversos relatos que hablan del “peligro” de internarse en los campos de trigo que fueron marcados por las figuras, ya que uno podría “desaparecer” a través de un portal o ventana abierta por los seres mitológicos que, presuntamente, los crearon. De hecho, a las primeras apariciones se les llamó “Círculos de las Hadas”.