Adiós, año de desesperanza
Esta vez, la añoranza no está conmigo
Así que te pido que nos dejes la enseñanza
Pero que te lleves bien lejos con vos el castigo

Se que soñabas con ser un año olvidable
Con tu nueva normalidad, tus muertos y tu irracionalidad
Pero sin darte cuenta terminaste siendo permeable
A nuestra resiliencia, nuestra capacidad de reinvención y nuestra solidaridad

Adiós, fracción maldita de tiempo
Tu capacidad de daño no afecta a nuestra imaginación
Creíste que podías llevarnos puestos
Y hubieses tenido éxito si no hubiera sido por nuestra legión

Esos que te dan una caricia cuando tu espalda rebasa de cicatrices
Los que te recuerdan que no estás perdido ni aún perdido
Los que te muestran la salida del túnel aunque se jueguen el pellejo
Los que apostaron por lo menos esperable, rompiendo todas las directrices

Por eso te digo, 2020 querido
Anda tranquilo, nosotros no te vamos a extrañar
Mientras nos tengamos el uno al otro
Siempre tendremos un motivo para pelear

Y por eso te pido que sigas sin nosotros
Que acá tenemos nuestro saber y nuestras sonrisas
Nuestros miedos bien asimilados
Y la desfachatez necesaria para reinventarnos, sin tus interferencias, repletas de alevosía

Sabiendo que no crecemos en solitario
Que lo que nos dejaste nos alcanza para sobrevivir
Que nuestra fuerza radica en sentirnos acompañados
Que lo mejor esta por venir