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Tema: Idiota...

  1. #11
    casandra
    Guest

    Predeterminado Re: Idiota...

    Maestro Fabe, Jorgito, excelente laburo los dos, se ve que hubo muchas horas de combustion cerebral ahi....me gusto especialmente la definicion de MEGALOMANO....

    Y ES CIERTO EL MOGOLISMO NOS ESTA AFECTANDO A TODOS....

    BESOS..LOS QUIERO A LOS DOSSSSSSSSS !!!!!

  2. #12
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    Predeterminado Re: Idiota...

    Me alegro de que haya tenido tanta respuesta este post sobre etimologìas.
    Excelente trabajo Buster!!!
    Podemos ir poniendo tambièn palabras en Lunfardo, que las usamos todos los dìas y sabemos nomàs el significado que se ha ido transmitiendo y deformando con el tiempo. Muchas veces no tiene nada que ver con el original.

    salùte!

    el tìo Mors.

  3. #13
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    Predeterminado Re: Idiota...

    ATORRANTE (su discutida etimologìa, y algunas otras adicionales)

    Señor Presidente:

    Es de general conocimiento que la palabra atorrante es uno de los términos lunfardos que más atención han suscitado entre los estudiosos de la jerga dialectal porteña. Así, por ejemplo, en mis lejanos tiempos de estudiante, uno de mis profesores –no recuerdo quién– nos explicaba que tal vocablo derivaba del verbo torrar (referido al café), trabajo que demandaba solamente el simple y cómodo esfuerzo físico de accionar una manivela para que los granos se tostaran al paso de una caldera. Más tarde, escuché la versión que afirmaba que la palabra de marras provenía de los vagabundos que solían pernoctar en los grandes caños empleados para las obras sanitarias de Buenos Aires, en cuyo costado figuraba el nombre de la firma fabricante, A. Torrent (o Torrant).

    Pero un importante aporte para la dilucidación del problema lo dan dos cartas aparecidas en el diario La Nación los días 6 y 7 de octubre de 1900, cuyas fotocopias entrego a la Academia Porteña del Lunfardo. El sábado 6 se publica una carta de Miguel Cané, titulada “La cuestión del idioma. A propósito del libro del Sr. Abeille”, referida al libro de Luciano Abeille El idioma nacional de los argentinos. En los párrafos referidos al término atorrante, expresa los siguientes conceptos:

    Entre las excursiones etimológicas que hace el Sr. Abeille –que son frecuentes, agradables y generalmente fructuosas– hay algunas que me han dejado pensativo, precisamente porque se refieren á voces que han echado raíces en nuestro suelo, sin que se sepa de donde vino la semilla primitiva. Una de ellas es atorrante. Esta palabra, puedo asegurarle al Sr. Abeille, es de introducción relativamente reciente en el “idioma nacional de los argentinos”. Después de haber vivido más de un cuarto de siglo, la oí por primera vez en mi tierra, allá por 1884, de regreso de Europa, donde había pasado algunos años. Y no es que hubiera vivido en mi país entre académicos y prosistas, pues hasta cronista de policía substituto había sido en la vieja Tribuna.

    Pregunté qué significaba atorrante y de donde venía. Se me hizo la descripción del gueux, del vagabundo, del chemineux y se me dijo entonces (no hay lomo como el de la etimología para soportar carga) que el vocablo tomaba origen en el hecho de que los individuos del noble gremio así denominado, dormían en los caños enormes que obstruían entonces nuestras calles, llamados de tormenta. De ahí atorrante. Aunque sin forma clásica, esa etimología me trajo á la memoria la que da el maestro Alejo de Venegas, citado por Cuervo, de la voz alquilar.

    “Alquilar se compone de alius qui illam habet, que es otro que la habita, conviene á saber, la casa ajena”. (!)

    El Sr. Abeille es más científico, pero lo que hay que admirar más, es la agilidad maravillosa que despliega para extraer del verbo latino torrere, que significa secar, tostar, quemar, incendiar, inflamar, el vocablo atorrante, el que se hiela, según él, porque Varro emplea el verbo citado en el sentido de quemar, hablando del frío. Yo consentiría gustoso, porque estoy curado de espanto en esa materia; pero desearía saber cómo –y poco más ó menos cuándo– se ha colado ese torrere en nuestro país y por que causa ha hecho su evolución tan rápida, pues lo repito y apelo á la memoria de todos los hombres de mi edad, hace veinte años, no era generalmente conocida la palabra “atorrante”.

    Hubiera deseado que el Sr. Abeille, con su segura información, nos hubiera dicho algo sobre el delicioso guarango, de nuestro “idioma nacional”, que si viene realmente de dos palabras quichuas que significan varios colores, es un hallazgo genial del pueblo, y del odioso macana, que no se acierta á comprender como ha venido á significar disparate, despropósito, de su acepción primitiva y aceptada, aun en España, de “arma contundente usada por los indios”. Y llegando a las profundidades del “idioma nacional de los argentinos”, anda por ahí un famoso titeo, muy campante, que amenazando de desalojo al castizo bochinche, ha invadido ya los dominios de la burla y de la broma, sin que sepamos aún que derechos tiene, semánticamente hablando, para conducirse así.

    El día siguiente se publica esta carta:

    ATORRANTE. Entregamos á la consideración de los filólogos la plausible interpretación que sobre la etimología de la palabra atorrante contiene la siguiente carta.

    Señor director de La Nación: En el artículo del Dr. Miguel Cané aparecido ayer en La Nación, á propósito del libro del Sr. Abeille, hemos leído lo que se refiere á la etimología de la palabra “atorrante”. Estamos completamente de acuerdo con el Dr. Cané que el Sr. Abeille se ha equivocado en esa etimología, y lamentamos no haber conocido antes el error para dar a la luz algunos datos interesantes sobre esa palabra.

    La palabra “atorrante” viene, como es claro, de “atorrar” y ésta de torare, verbo napolitano de uso generalizado entre la gente baja de las poblaciones costaneras para designar la holgazanería, pero que se aplica casi exclusivamente á la tranquila paciencia de los pescadores, cuando no hay pesca, cuando no pica, como diríamos nosotros. Esta palabra ha sido citada por Maffei (Benedetto) en su libro sobre el napolitano, página 45, línea 1. Es también empleada por Gorresio, el hijo del célebre traductor de Valmici, en sus canciones populares.

    A mi llegada a Buenos Aires, la segunda vez, en el año 82, ya oí esta palabra y comprendí inmediatamente que se trataba del torare napolitano.

    Que la enorme inmigración napolitana que tiene este país haya traído esta palabra y que la influencia criolla la haya transformado en “atorrar”-a-torare no tiene nada de extraño.

    Saludo al señor director con mi consideración más distinguida. Luis Leonetti.

  4. #14
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    Predeterminado Re: Idiota...

    Etimologìas: envidia

    Unamuno dice en sus escritos: «mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual».
    La palabra proviene del latín invidia, -æ, que entre los romanos también designaba sentimientos tales como ‘antipatía’, ‘odio’, ‘mala voluntad’, ‘impopularidad’, ‘celos’, ‘rivalidad’. Por ejemplo, invidia Numantini fœderis significaba ‘impopularidad del tratado con Numancia’.
    El verbo que dio origen a esta palabra era invidere, que se traducía como ‘mirar con malos ojos’, ‘envidiar’, ‘sentir antipatía’, formado con el verbo videre ‘ver’ --a partir del indoeuropeo weid- ‘mirar’-- con el prefijo latino in- ‘contra’; o sea que, según el sentido primigenio del término, este sentimiento de cierta manera equivale a ‘ver negativamente’ o ‘mirar con hostilidad’.
    En francés, la palabra fue adoptada en 980 como enveie y, desde 1180, como envie; en inglés, como envy; en portugués, como inveja, y llegó a nuestra lengua en el siglo XIII por obra de Gonzalo de Berceo, quien usó también envidioso (lat. invidiosus) y envidiar.

    Hereje

    Del gr. αἱρετικός - hairetikós, adjetivo derivado del sustantivo αἵρεσις - haíresis “division, elección”, proveniente del verbo αἱρεῖσθαι- haireísthai “elegir, dividir, preferir”, originariamente para definir a personas pertenecientes a otras escuelas de pensamiento, es decir, que tienen ciertas “preferencias” en ese ámbito. El término viene asociado por primera vez con aquellos cristianos disidentes a la temprana iglesia en el tratado de Ireneo de Lyon “contra haereses” (finales del siglo II EC), especialmente contra los gnósticos. Probablemente deriva de la raíz indoeuropea *ser- con significado de “coger, tomar”. En hitita se encuentra la palabra “šaru” y en galés “herw” ambas con el significado de “botín”.

    Crítica

    Del lat. “criticus” y éste del gr. κριτικός “kritikós” - “capaz de discernir”, proveniente del verbo κρίνειν “krínein” - “separar, decidir, juzgar”, de raíz indoeuropea *krei- “cribar, discriminar, distinguir” y emparentado con el lat. “cerno” - “separar” (cf. “dis-cernir”), “cribrum” - “criba” y “crimen” - “juicio, acusación” (compárese con el gr. κρίμα “kríma” - “juicio”), con el germ. *hridra, de donde viene en ang. saj. “hriddel”, en ingl. “riddle” - “criba”, con el irl. ant. “criathar” - “criba”.

    Historia

    Del lat. “historia” - “cuento, relato, historia” y ésta del griego ἱστορία “historía” - “conocimiento adquirido por investigación o relato” proveniente del verbo ἱστορεῖν “historéin” - “investigar” y del sustantivo ἳστωρ “hístor” - “perito, experto [en algo específico]” de raíz indoreuropea *wid-tor y relacionado con el verbo griego εἴδειν “éidein” - “ver, saber” y οἶδα “óida” - “saber” de base indoeuropea *weid- “saber”

    Recordar

    Del lat. “recordare” (cf. it. “ricordare”), conformado por el prefijo “re-” - “de nuevo” y “cordare” que proviene de “cordis” - “corazón”, que es donde antiguamente se pensaba que yacían las facultades de la memoria. Ésta viene del indoeuropeo *kerd y está emparentado con el gr. καρδία “kardía”, irl. ant. “cride”, lit “širdis”, ruso “serdce”, germ. *khertan-, de donde viene en aleman “Herz”, got. “hairto”, ingl. “hearth”, todos significando “corazón”.

    Tolerancia

    Del latín “tolerans” gen. “tolerantis” que es ppa. de “tolerare” - “soportar, cargar, tolerar”, emparentado con el verbo “tollere” - “levantar” (cf. it. “togliere” - “quitar”, o fr. ant. “toldre”, ct. “tolre”, esp. ant. “toller”), de raíz indoeuropea *tel-, *tol-. Compárese con el gr. τάλαντον “tálanton” - “balanza” o el verbo τλῆναι “tlénai” - “soportar, tolerar”, de donde proviene el nombre del titán de la mitología griega Ἄτλας - “Atlas”, quien luego de perder la lucha en la titanomaquía fue castigado para “cargar” o “soportar” (tlénai) el cielo sobre sus hombros. También está emparentado con el lat. “tuli”, tiempo perfecto de “ferre” - “cargar” y con el germ. “þul-ae” - “soportar, tolerar”, como en got. “þulan”, ang.saj. “þolian” y al. moderno “dulden” - “tolerar”.


    Salùte

    el tìo Mors.

  5. #15
    casandra
    Guest

    Predeterminado Re: Idiota...

    Interesante...

    CARROÑERO:

    A través del italiano carogna, hemos llegado al español carroña. El recorrido fue pasando por el latín vulgar carónea, que significa "carne podrida". Esta palabra la tenemos documentada desde 1601, es por tanto relativamente moderna. Quizá la preexistencia de la palabra roña hiciese posible la introducción de carroña, afín tanto por su estructura fonética como semántica. Se llama roña a la sarna y a la suciedad fuertemente adherida al cuerpo; y a partir de ahí, a todo lo que tiene aspecto sucio, viejo o miserable. El adjetivo carroño significa podrido, corrompido. Y el verbo carroñar significa causar roña o llenar de roña al ganado lanar. Se apunta a la posibilidad de que carwneia (jaróneia), que significa "gruta infectada de vapores pestilentes", pudiera influir en la formación de la palabra italiana que dio lugar a carroña. Queda en pie de todos modos que es un derivado de caro, carnis, pasando por el diminutivo carúncula (trozo de carne), que pudo dar lugar al bajo latín carónea. Un producto alimentario de todos modos.

  6. #16
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    Predeterminado Re: Idiota...

    !Bien por Carla!
    Poco a poco vamos desentrañando los verdaderos significados de las palabras que usamos todos los dìas, a vèces sin saber claramente a què se refieren puntualmente.
    No pensè que iba a tener tanta repercusiòn este post pero me alegra en serio.
    gracias por tus aportes!

    un abrazo!

    el tìo Mors.

  7. #17
    Senior Member Investigador Novato Avatar de Msar
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    Predeterminado Re: Idiota...

    Yo aporto...
    Anda al carajo: la usaban los marineros, cuando uno estaba en falta lo mandaban a ese habitaculo que esta en lo alto del mastil. A ningun marinero le gustaba ir alli, asi que eran enviados a modo de castigo.
    Otra, me salio chaucha y palito: la chaucha antiguamente era lo mas barato que habia, considerada como un alimento insulso. El palito se refiere a el palo de la yerba, lo mismo, lo mas barato. Yo lo modificaria, me salio chaucha y polvillo..

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